lunes 20 de abril de 2009

Jerry Bruckheimer y las moñadas yankees (propaganda subliminar)

El otro día fui a ver la peli "Loca por las compras", más que nada por aplacar el húmedo calor de la villa de Santiago de Managua, porque la verdad no soy en absoluto partidario de esta clase de películas, pero teníamos entradas gratis y a caballo regalado no hay que mirarle el diente (sobre todo porque con el hambre que pasan por aquí los caballos, lo mismo te arrancan un brazo). La película, que sólo sirve para entretener y en algún momento tiene algún chistecillo que te saca una sonrisa... pero vamos, nada del otro mundo. Me da igual fastidiar la trama, porque probablemente nadie de los que leen este blog querría ver el mencionado film (salvo aquellos que hacen comentarios en alusión a lo sobrevalorado de las piernas... ahora ya sé que ves esa clase de pelis!!!) pero la cosa va de una tipa que tiene una afición desmesurada por las compras que le lleva a contraer una deuda desorbitada. A simple vista puede resultar la tipica gilipollez norteamericana de una chica mona (la chica pelirroja es bastante mona, aunque muy delgada para mi gusto) que quiere mejorar en su estatus social y que se enamora del guaperas de turno (generalmente perteneciente a la elite), pero además de que lo es en sí, al ser una peli producida por Jerry Bruckheimer siempre va acompañada de algún mensaje ultraconservador, parafascista o, en su defecto, y este es el mensaje real de la película, moralista.

Quizás sea un afan personal por sacarle los tres pies al gato, deformación profesional o simplemente aburrimiento, pero es ver una peli producida por Bruckheimer y saltar todas las alarmas de mi conciencia. Muchos me cuestionan el por qué hago esas lecturas de película saparentemente insulsas, pero no puedo dejar de pensar que Hollywood es el mayor aparato propagandístico desde el Quijote, la leyenda negra o Goebbles Inc. Y lo es porque no deja de transmitir valores, no deja de mandar mensajes acerca de lo que está bien o lo que está mal, y sobre todo indican quienes son los enemigos a combatir. Un ejemplo, en el año 1988 la URSS todavía era el principal enemigo de los EEUU. Rambo III, película gringa por antonomasia, trata de cómo el mercenario Johnny Rambo apoya a un grupo de muyahidines (llamados en aquella película como "luchadores por la libertad") frente a la invasión soviética, y que no son sino,los talibanes contra los que años más tarde lucharían los EEUU.

Hecha esta digresión, que siempre me voy por las ramas (ahora con un machete... y siempre luchando contra el poder establecido, los oligarcas y el capitalismo salvaje), el mensaje oculto de la película (que todo hay que decirlo, sólo he visto yo) no es más que el de indicar a las clases medias que no deben gastar mucho, ya que son estas las que al final pagarán de sus ahorros el costo de la crisis (a través de sus impuestos que servirán para financiar las nacionalizaciones de las entidades bancarias); que las clases medias (concepto cuestionable) siempre serán clases medias y que cualquier intento de subir en la escala social es imposible a no ser que te cases con alguien de la elite; que no hay otra cultura que no sea la del éxito; que el desviado social debe ser reconducido...

Cualquiera que lea esto diría que se podría aplicar a cualquier película de Hollywood y es verdad, pues no se trata de una industria de entretenimiento, sino de una maquinaria propagandística (no creo que haya nada que discutir sobre la función social del arte). En cualquier caso, lo novedoso es el mensaje implícito con el que avisa a las "clases medias" de que son éstas, y no las adineradas, las que deben pagar los excesos de estas últimas... ya saben, la crisis financiera internacional o dicho de otra manera, cómo hemos creado dinero que no existe especulando con el ahorro de los consumidores y ahora se nos cae el sistema porque no tenemos de donde sacar para cubrir las expectativas generadas. Ya no se anima al consumismo de años atrás, dónde radica la base del sistema capitalista. Ahora se dice: individuo de clase media, ahorre usted porque la cosa está jodida y tenemos que coger su dinero (el dinero de los contribuyentes) para poder salvar lo que nosotros hemos destrozado. Una película del tipo "Sex in the city" no tendría sentido en estos momentos de crisis, sin embargo, satanizar las compras compulsivas de una wannabe sí que va en la línea de lo anteriormente apuntado.

La película ha servido, tal vez, como excusa para hablar de un tema que nos preocupa o al menos debería hacerlo. Asimismo invito a los que me leen a que realicen sus puntualizaciones y comentarios al repecto o sobre la película. No me quiero despedir sin dedicarles una canción de un artista por el que nunca me avergonzaré por gritar aquello de: "¡Franco, Franco, Franco!". Sí, lo han adivinado, el mítico Battiato cantando un temilla de los suyos, lleno de filosofía y reflexiones sobre la vida y lo que nos rodea... Para todos ustedes, Franco Battiato y "La cura"






2 despropósitos:

iralow dijo...

...olé las mentes pensantes...hay que educarse un poquito la cabeza para no caer en esas propagandas cuando las veas, si señor...buen análisis

besoteee

magic dijo...

No la he visto, pero después de este análisis tan profundo , me has dejado pasmada ¡¡ madre mia, la selva como te inspira, gracias¡¡ ya sabes por estas tierras de Mansaf y kefiya, lo de consumir es más que una afición, ya sabes ...

Un abrazo ¡¡