Nunca tuve claro el significado de la palabra cinismo, y creo que la mayoría de mis contemporáneos, correligionarios, adláteres y conocidos tampoco. La verdad es que he convivido con la dichosa palabra muchos años de mi vida y nunca he sabido qué significa. Podía intuir que era algo así como un insulto ya que cuando se utiliza es con el ánimo de ofender a otra persona, sin embargo, nunca tuve el interés de mirar al diccionario y aprender su significado. Tal y como ocurre con tantas y tantas palabras que utilizamos todos los días y por las que no nos detenemos ni un momento a averiguar qué quieren decir. También estudié la existencia de una escuela filosófica llamada cínica, que estimaba que la civilización era el mal y que la vida sencilla y acorde con la naturaleza era el bien. Uno de sus máximos exponentes era un tal Diógenes de Sinope, que era famoso por vivir en un barril y que dio nombre al famoso síndrome de Diógenes (en el que reconozco a más de algún amigo). Todo esto de los filósofos cínicos se me figuraba lejano al concepto que tenía acerca del cinismo. ¿Cómo rechazar la maldad intrínseca de la civilización y preferir una vida sencilla y natural puede ser considerado cinismo? Puede ser algo como llevar la contraria, ¿pero cinismo? No veía el cinismo por ningún lado, siempre, claro está, entendiendo el concepto cinismo como algo negativo; y sin saber aún, obviamente, qué diablos significaba la dichosa palabra. Desde entonces hasta ahora he seguido oyendo la palabra sin saber qué es lo que significa. He escuchado a amigos vanagloriarse de ser muy cínicos. He escuchado a gente llamarse cínicos, incluso a mi me lo han llamado (creo que siempre erróneamente).
Semejante parrafada no tendría sentido si no me lo hubieran llamado ayer. Mi admirado e idolatrado @elsituacionista me decía #eres1cínico porque había contestado a un tuit suyo acerca de la 4ª reunión sobre la efectividad de la ayuda al desarrollo en Busan (Corea) diciendo "ya te digo yo el resultado, no hace falta gastarse tanta plata #saludos". En un principio me dije que sí, que pudiera ser verdad que mi comentario pudiera estar cargado de cinismo, sin tener en cuenta qué significa la dichosa palabra. En un arrebato le contesté algo como que lo que más me jodía de mi trabajo era tener que mentir para conseguir la plata, y añadía el hashtag #sísoy1cínico. Luego, al acostarme, entre otras muchas más cosas que abarrotan mi cabeza, no podía dejar de pensar en que mi amigo me había dicho que era un cínico. Y no paré de darle vueltas hasta que finalmente decidí mirar el diccionario y comprobar cuál es el significado de la palabra "cinismo".
Y lo que encontré no tenía nada que ver con el hashtag que me había dedicado mi amigo. Ni tan siquiera con las veces que me han dicho que lo soy. Ni siguiera el amigo que se vanagloria de ser cínico lo es (quizás sea sarcástico en demasía, pero cínico no). Según la definición el cinismo, en su acepción más común, vendría a ser "desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables". En mi primera contestación no había nada de cinismo, tal vez cierta ironía. Sin embargo, en mi segunda contestación, cuando hablaba de que lo que más me jodía de mi trabajo era mentir para conseguir la plata, a tenor de la definición del DRAE, pudiera evidenciarse que soy un cínico. Y nada más lejos de la realidad, pues con mis palabras trataba de dar a entender todo lo contrario de lo que había escrito, es decir, nuevamente estaba utilizando la ironía. Cualquiera que conozca un poco mi trabajo, sabe perfectamente que a uno no le asignan una subvención porque mienta. Más bien todo lo contrario. Si te cazan metiendo datos que no son ciertos, lo más seguro es que no te la den jamás. A uno le dan una subvención porque les cuenta a los donantes lo que quieren oír, lo cual no implica necesariamente la mentira.
En ciertas ocasiones se confunde la ironía con el cinismo. Desde luego que no me gusta mentir y si alguna vez lo he hecho no ha sido de manera desvergonzada. Se me remueve la conciencia cada vez que lo he hecho y aún sigo pagando y penando por algunas mentiras del pasado, por lo que prefiero no hacerlo. Por lo que se refiere a la defensa y la práctica de acciones o doctrinas vituperables, pues no es que Mourinho sea santo de mi devoción, pero si alguna vez lo he defendido no ha sido más que porque me revienta la cursilería y la ñoñez con la que se defiende a los del otro equipo y la dureza y la impiedad con la que se le ataca. Por cierto, decir que soy del Barça es ironía, incluso diría que es sarcasmo. Claro está, que habría que ver la diferencia entre la ironía y el sarcasmo; y consultando el diccionario encontraremos que la segunda es la primera con mordacidad o crueldad y con el objetivo de ofender o maltratar a alguien o algo. No cabe duda de que con decir que soy del Barça no estoy tratando de ofender a nadie, sólo quedo en evidencia. Toda la vida la he pasado llevando la contraria a todo el mundo, buscando argumentos con los que contrarrestar las perogrulladas y obviedades de los demás, poniéndome en el lugar del otro para darle a entender lo contrario de lo que estoy diciendo. Esto siempre me ha traído problemas en mi relación con los demás, porque sin conocerme no pueden distinguir si lo que digo es cierto o es ironía. Los que me conocen mejor, les cuesta a veces saber si estoy de coña o va en serio. Quizás sea por eso por lo que poca gente me toma en serio.






4 comentarios:
En este caso no confundí nada. Te llamé cínico pensando en tu desvergüenza al vituperar. Pero me pareció que ponerte #eresundervergonzadoentuvituperio no estaba de recibo. Amén de que no entraba en 140 caracteres.
Me llamaste cínico porque no pienso lo mismo que tú, no porque vituperara desvergonzadamente. Ni me cagué en la puta madre de nadie, ni dije que era una soplapollez. Sólo dije, "ya te digo yo el resultado, no hace falta gastarse tanta plata", lo que a mi modo de ver, es sarcasmo, pero nunca cinismo, porque según tú, el cinismo es vituperar desvergonzadamente y en esas palabras no veo baldón, ni oprobio, ni afrenta, ni deshonra.
Para mí que me llamaste cínico porque no pienso como tú.
Pues yo creo que, en todo caso, te llamé cínico porque pensabas más parecido a mí. Pero bueno, tú sabrás.
El problema está en que asumes que sabes lo que yo pienso, cuando hace mucho tiempo que no hablamos, cuando puede que mi experiencia me haya hecho evolucionar hacia otros lugares y pensamientos y tampoco he tenido la oportunidad de compartir y contrastar ideas.
El problema está en que asumes, por definición, que siempre llevas razón y por tanto, los demás, si nos desviamos de tu discurso, estamos equivocados o somos unos cínicos.
El problema está en que me consideras un "cliché con patas" y no tomas en serio nada de lo que yo opino si no está en sintonía con lo que tú opinas, crees o piensas. (Claro, que de eso puede que yo sea quien tenga la culpa por no hacerme respetar)
No estoy enfadado porque me llames cínico. Tan sólo trataba de reflexionar acerca de mí y de lo que piensan los demás sobre mi persona. Si tú consideras que soy un cínico, es tu opinión y la respeto, y confío en poder cambiar esa opinión que tienes sobre mí, porque lo que peor llevo es que alguien a quien quiero, admiro y en quien me quiero ver reflejado, me considere un cínico, un cliché con patas y no sé cuántas cosas más.
Sin acritud. Un abrazo
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